martes, 18 de mayo de 2010

viernes, 14 de mayo de 2010

El libro del voyeur en LaVoz de Galicia


Noticia sobre la presentación de El Libro del Voyeur en La Voz de Galicia.
(pinchar sobre la imagen para ver a mayor tamaño,
para ver la noticia en versión digital pinchar AQUÍ)

martes, 11 de mayo de 2010

1ª Presentación de El Libro del voyeur

Críticos esperando un Boom
(acrílico sobre lienzo, 81 x 100 cm, 2003)

Si la nube volcánica que tiene en vilo a los aeropuertos de toda Europa lo permite, mañana volaré hacia La Coruña. El jueves será allí la primera presentación de El libro del voyeur en la Librería Arenas a las 20.30 horas, librería en la que tengo además una exposición hasta el 15 de mayo. Más adelante habrá otras presentaciones. Me han dicho que en Madrid tendrá lugar en la Feria del Libro, el sábado 29 de mayo a las 20 horas, en el pabellón Carmen Martín Gaite. Y después quizá en Zaragoza o Barcelona, pero todavía no hay nada concreto. Todo se andará.

domingo, 9 de mayo de 2010

El libro del voyeur en el Diario de Burgos



Hoy aparece un reportaje sobre mi trabajo y El libro del voyeur en el Diario de Burgos. También se habla de mi vínculo con el municipio burgalés de Los Altos, de donde proviene mi familia. Puede verse el reportaje con mayor detalle pinchando en la siguiente dirección: http://ellibrodelvoyeur.blogspot.com/2010/05/el-libro-del-voyeur-en-el-diario-de.html
Me ha hecho gracia ver el anuncio de Nueva Rumasa junto al reportaje. Resulta que mi padre trabajo en Rumasa en los años 80, y recuerdo utilizar en mi infancia lápices y libretas para dibujar que tenían el símbolo de la empresa, una abeja en el interior de un hexágono. Era un símbolo que llamaba mi atención. Y ahora reaparece aquí, haciéndome evocar los orígenes de todo esto.


viernes, 7 de mayo de 2010

Paseando al libro del voyeur

Retrato de Nacho Vegas para el índice de El libro del voyeur



El clásico café bilbaíno llamado La Granja, fue el lugar que elegí para quedar ayer con el escritor Jon Bilbao. Le había propuesto días antes intercambiar nuestros libros (he oído que en el mundillo literario hay gente que hace estas cosas e incluso cosas peores). A Jon le pareció una idea estupenda, así que yo aparecí con El libro del voyeur y él me llevó Bajo el influjo del cometa, su nuevo libro de relatos. Hace algún tiempo leí Como una historia de terror, su anterior libro, y me gustó muchísimo. Ahora que lo tengo a mano, me están entrando unas ganas tremendas de empezar a devorar Bajo el influjo del cometa (Salto de página, 2010). Así que pronto habrá que hincarle el ojo.
Después llegó Ainara, y Jon Bilbao se fue, y nos dirigimos entonces al concierto acústico que daba Nacho Vegas en el Kafé Antzokia.
Comenzó tocando una canción nueva llamada La gran broma final, que dicen que formará parte de su próximo disco. A continuación vinieron Días extraños, Nuevos planes idénticas estrategias, Miss Carrusell, Crujidos, después una canción nueva que en el estribillo decía algo así como Cosas que no hay que contar, Dry Martini S.A., La Plaza de la Soledad, Perdimos el control, y, en los bises, una versión de El extranjero de Leonard Cohen tocada tan sólo por Nacho, y para finalizar, de nuevo con toda la banda, El hombre que casi conoció a Michi Panero. El grupo sonó bien, y canciones como Perdimos el control en versión acústica quedan de maravilla. Nacho estuvo de lo más parlanchín y alegre, entre canción y canción soltaba alguna parrafada un tanto ininteligible, ya que se le trababa la lengua y no dejaba de dar lingotazos a una botella de JB, pero al cantar todo eso no se notaba demasiado, vocalizaba y se le entendía. En mitad de Dry Martini se le olvidó la letra y al empezar a cantar la canción de Michi Panero tuvo que parar y volver a comenzar. A parte de estos detalles, que hacían pensar que no se encontraba precisamente sobrio, el concierto tuvo buenos momentos y entre los miembros de la banda se vio mucho cachondeo, aunque el de hace un año en el mismo local, estuvo muy por encima, a años luz, de este que resulto bastante irregular.
Al terminar, tal y como me había sugerido días antes Nacho a través de un email, me acerqué a los camerinos y le lleve unos ejemplares de El libro del voyeur, libro en el que colabora con un texto muy chulo. Nunca antes había estado yo en los camerinos de lugar alguno. Había una docena de chicas revoloteando por allí, la mayoría alrededor de Nacho, pidiéndole autógrafos. Otras charlando con algún otro miembro de la banda. Al ver que Nacho estaba tan asediado, decidí hacer tiempo para ver si así podía darle con tranquilidad los ejemplares unos minutos después. Me acerqué a Abraham Boba, me presenté y estuvimos charlando un poco. Me dijo que había visto cosas mías en Internet y le habían gustado. Yo le comenté que me encanta su disco La Educación, que lo he escuchado un millón de veces. Poco después vi que Nacho estaba algo más libre, que había por lo menos cierto espacio para acercarse a él. Así que me aproximé, le saludé y se alegró de verme. Le di los libros, los ojeó, y se sorprendió de lo preciosa que ha quedado la edición. Charlamos un poco con tranquilidad, sin nadie a nuestro alrededor hasta que se acercó una chica pidiéndole a Nacho que le firmase su libro Política de hechos consumados, la edición que tiene ilustraciones mías. Yo le dije a la chica que no estaban mal los dibujos del libro, ella respondió que sí, que los había realizado Pablo Gallo. Puse cara de no saber quien era Pablo Gallo y Nacho río con complicidad y le dijo a la chica que le firmaría el libro si Pablo Gallo también se lo firmaba. Ella preguntó extrañada si Pablo Gallo andaba por allí mientras miraba hacía el fondo del camerino buscándolo entre distintas personas. Entonces Nacho me señaló y le dijo que era yo, ella se sorprendió y me hizo alguna pregunta sobre los dibujos. Después le firmamos el libro, nos dio dos besos a cada uno y desapareció la mar de contenta con sus autógrafos.
Dijo llamarse Beatriz. De momento es la única persona en el mundo que tiene un ejemplar de ese libro firmado por los dos.



miércoles, 5 de mayo de 2010

El libro del voyeur en mis manos


Ya está aquí. Ya ha llegado. El libro del voyeur. Mide 14 por 22 centímetros. Tiene 168 páginas. Todo un librazo. El libro que había soñado, hecho realidad. Aún faltan unos días para que aterrice en las librerías. Pero ya está aquí, en mis manos.
Me duelen las piernas de dar saltos de alegría.

domingo, 2 de mayo de 2010

jueves, 29 de abril de 2010

lunes, 26 de abril de 2010

Los caminos de El libro del voyeur son inescrutables (2)

Retrato de Javier Corcobado
(acrílico sobre papel, 30 x 21 cm, abril 2010,
realizado a partir de una foto de Vanesa Abelairas)


Una de las primeras personas que visitó mi actual exposición en la coruñesa Librería Arenas, fue Javier Corcobado.
Hace muchos años que sigo el trabajo de este cantante, músico y poeta madrileño. Me compré sus primeros discos en formato de vinilo a los 18 años. La primera vez que le vi en directo fue un 13 de abril de 1996, hace ya 14 años, cuando yo tenía 20, en el Bar Oh! de La Coruña. Fue aquel un concierto muy intenso, que tanto Corcobado como gente de su banda recuerdan todavía hoy con emoción. Después de ver aquel primer concierto suyo, la vida ha querido que nuestros caminos se cruzasen. Él vivió en mi ciudad natal durante dos años, creo que entre 1999 y 2000. Le conocí fugazmente una noche, me lo presentaron en la puerta del desaparecido Bar Crápula. Y hace unos meses, diez años después, cuando me dirigía yo a la presentación de su libro de poemas Cartas a una revista pornográfica viuda en la Librería Elkar de Bilbao, tras enterarme de que los dos vivimos actualmente en esta ciudad, entré en un bar para hacer tiempo y allí, en la barra, le encontré de nuevo. Me presenté y le invité entonces a colaborar en El Libro del Voyeur. Accedió encantado y se convirtió en ese instante en el autor número 69, el número definitivo para dar por cerrado el libro.

Esta vez ha coincidido que Javier Corcobado estaba de gira por Galicia y, dos días antes de mi inauguración, dio un concierto formidable en la Sala Filomatic de La Coruña.
Me había dicho, a través de un e-mail, que le llamase por teléfono ese día, que le gustaría ver mi exposición. Así lo hice, le llamé y quedé con él a eso de las cuatro en la calle Olmos, en un restaurante llamado Mesón Paredes. Allí sorprendí a Corcobado, su banda y su manager en los postres, tomando tarta de Santiago, queso con membrillo y chupitos varios. Yo tomé un orujo de hierbas. Javier Corcobado pidió por un lado un café solo y, por otro, anís con hielo hasta la mitad de un vaso de tubo. Después vacío el café en el vaso de anís, mezclando así las dos cosas. Entonces entendí mejor su maravillosa canción  Caballitos de Anís. Tras los chupitos del Mesón Paredes, una vez en la calle, la banda se fue a descansar al hotel (entre ellos Fino Oyonarte, mítico bajísta de Los Enemigos, o Susana Cáncer, habitual de la banda de Corcobado) y Javier y yo nos encaminamos hacia la Librería Arenas. Él, que durante dos años vivió en La Coruña y se dedicó a fotografiar la ciudad para un proyecto de libro que nunca vio la luz, caminaba mirándolo todo y evocando momentos que había vivido por esas calles. No tardamos en llegar a la exposición. La verdad es que me hizo mucha ilusión que Javier Corcobado la visitase; además, por lo que dijo, parece que le encantaron mis últimas pinturas y dibujos. Tras ver la exposición le acompañé hasta su hotel y nos despedimos hasta la noche, hasta su concierto en la Sala Filomátic. Y allí nos juntamos muchos fans coruñeses de Corcobado, entre ellos amigos y artistas como Branda, Iago Alvite, mi hermano David, Pedro Granell, María, Samuel, Vanesa Abelairas, Rogelio Fernández, José Luis Ducid… Al terminar saludamos y felicitamos a Corcobado por su magnífico concierto. Salimos de allí más que satisfechos camino del bar Patachim. Y allí nos encontramos de nuevo con él. Y resulta que muchos de los que ese día fuimos a su concierto, habíamos estado hace 14 años en el mítico concierto que diera en el Bar Oh! Pero aquel era un bar muy pequeño, recordaba Corcobado, y le parecía imposible que tantas personas dijesen haber vivido aquello.
Al día siguiente, busqué en casa de mis padres una vieja caja de cartón. Sabía que allí podría estar la entrada de aquel mítico concierto de hace 14 años en el Bar Oh!, sabía que en algún sobre había guardado yo muchas entradas de aquella época. No tardé en encontrarla, allí estaba, con un ojo estampado en el papel, mirándome, como si del ojo de algún voyeur se tratase.

Retrato de Javier Corcobado
(acrílico sobre lienzo, 30 x 21 cm, abril 2010,
realizado a partir de una foto de Vanesa Abelairas)





domingo, 25 de abril de 2010

El libro del voyeur, mencionado en El Correo


Fragmento del reportaje Sexo al pie de la letra,
de Iñaki Esteban para el periódico El Correo
(al final se menciona El libro del voyeur).
Pinchar sobre el fragmento para verlo a mayor tamaño.
Para ver el reportaje completo en versión digital, pinchar aquí:

viernes, 23 de abril de 2010

Celebrando el día del libro


LA FAMILIA MONSTER
(Emily Bronte, Bram Stoker, Edgar Allan Poe, H.P. Lovecraft y Mary Shelley)
Perteneciente a la serie Hiperhíbridos


Para celebrar el día del libro, dejo aquí uno de mis Hiperhíbridos recientes. He realizado hasta el momento 40. Como ya había comentado hace algún tiempo, he dejado de colgarlos en el blog porque en 2011 se convertirán en libro, y hay que mantener cierto misterio. Pero siendo el día que es, he decidido dejar este como muestra. Esto de los Hiperhíbridos es realmente divertido, me lo paso en grande haciéndolos, buscando semejanzas o chistes en la relación entre literatos e iconos populares. Y es algo inacabable. Cada día se me ocurren más. Podría dedicar toda mi vida a hacer Hiperhíbridos y sé que muchos se quedarían en el tintero. No sé si alguna vez daré por terminada la serie. Bueno, sí que lo sé, nunca la daré por terminada. Podrá convertirse en libro, pero creo que seguiré haciendo Hiperhíbridos hasta el día del jucio final.

domingo, 18 de abril de 2010

Inauguración, paseo y nube volcánica

Librería Arenas
(cantón pequeño 25, La Coruña)


Todo fue muy bien, de maravilla, durante la inauguración de ayer.
Hoy, a las 13.45, debía subirme a un avión de regreso a Bilbao, pero no lo he hecho. Debido al miedo a la ya famosa nube volcánica islandesa, el vuelo ha sido cancelado. Me han cambiado el billete por uno para la tarde de mañana. No tengo ninguna prisa. Así que tendré que dar un último paseo por mi ciudad natal; tal vez por los Cantones y la Calle Real, quizá por el Paseo Marítimo, puede que por el Parque de Santa Margarita. Aún no lo he decidido. Todo se andará.
Y parece que el jueves 13 de mayo estaré de regreso en La Coruña. Para clausurar la exposición en la Librería Arenas, se presentará allí El libro del voyeur (Ediciones del viento), que tiene como fecha de lanzamiento oficial el 10 de mayo.
Estoy impaciente, deseando tenerlo entre las manos y verlo caminar por el mundo adelante.
Ya falta poco.



Algunas imágenes de la exposición








Enlace a la noticia en La Voz de Galicia pinchando AQUÍ,
o en la siguiente dirección:
(La última fotografía es de Óscar París)



martes, 13 de abril de 2010

flexible agenda coruñesa

Lector animal
(acrílico sobre papel, 30 x 21 cm)

 
Esta tarde salgo para La Coruña en avión. Creo que será la primera vez que me suba a un avión un martes 13. No soy supersticioso, pero es curioso como estas cosas le asaltan a uno sin saber muy bien por qué. Mañana, miércoles, será el montaje de la exposición en el Aula de Cultura Miguel de Cervantes, en la planta superior de la Librería Arenas. El jueves iré al concierto que dará el gran Javier Corcobado (colaborador de El libro del voyeur) en la Sala Filomatic a las 22.30. Para el viernes no tengo planes. El sábado, a las 19.30, será la presentación de mi exposición Bibliomanías, con la presencia y las palabras de la poeta Estíbaliz Espinosa y el escritor y periodista Luis Pousa. Todo un lujo.
El domingo regresaré a Bilbao. Creo que será la primera vez que me suba a un avión un domingo 18.

lunes, 5 de abril de 2010