-
Mi relación con el color ha sido siempre conflictiva. Esto es debido a que soy daltónico. Confundo ciertos colores, sobre todo ciertos verdes con ciertos marrones. Hay muchos grados de daltonismo, desde la persona que confunde levemente ciertos tonos de diferentes colores hasta la persona que ve en blanco y negro. Mi daltonismo no es extremo, diferencio perfectamente el rojo y el verde de un semáforo. Pero es cierto que hay otras tonalidades intermedias que se me escapan, que me crean una enorme confusión. El daltonismo o discromatopsia es una deficiencia de las células receptoras visuales, concretamente de los conos, que dificulta o impide la discriminación de ciertos colores. Esta afectación es variable según la iluminación. Por lo que dicen los expertos, las personas daltónicas percibimos diferencias más sutiles de luz que las personas no daltónicas. Quizá es por eso que la luz es una de las cosas que más me interesa captar cuando me pongo a pintar. Pintando camino siempre hacia la luz. Tal vez por eso acostumbro a utilizar tonalidades suaves. Detesto los colores fuertes. Los colores fuertes me molestan. Consiguen que entorne mis ojos cuando los veo. También creo que es debido a mi daltonismo que me guste tanto dibujar en blanco y negro. El 8% de la población es daltónica, muchos de una manera tan leve que nunca llegarán a saberlo. El daltonismo es hereditario. Hay antecedentes de daltonismo en mi familia materna, mi tío es daltónico. Estadísticamente afecta más a los hombres y a las personas de ojos claros. El test más conocido para saber si uno es daltónico es el de Isihara. Se trata de un círculo compuesto por muchos circulitos de colores en el que una persona daltónica verá dibujado un número diferente al que pueda ver una persona que no lo es. Recuerdo que cuando era niño tenía un diccionario en el que venía el test de Isihara. Algunos compañeros de clase, cuando les decía que yo veía un número distinto al que ellos decían ver, no se lo creían. Puede crearse una gran distancia, a veces incluso un muro, cuando uno ve las cosas de manera diferente al resto. Es cierto que la vida es una tómbola, de luz y de color.
quien sea daltónico verá el número 3.
Quien sea daltónico verá: 25, 70 y un 3 en la última casilla.

