viernes, 17 de julio de 2009

Search & destroy


Hace poco he recibido unos 150 cuadros. Son cuadros que pinté entre 1995 y el año 2005. Estaban todavía en Coruña y han viajado hasta Burgos, al pueblo en el que suelo realizar los micrometrajes. Y se han quedado allí, en el desván. Empecé haciendo una selección, separándolos en dos montones. En uno de los montones están los cuadros que deben salvarse, en el otro los que deben desaparecer. Así que el último día que estuve allí me puse a ello, a destruir cuadros. Para ello utilicé unos guantes de jardinero, unos alicates, un cutter bien afilado y unas tijeras. Los destruyo con la idea de reutilizar los bastidores para nuevos cuadros. La verdad es que el montón de los que se salvan es mayor que el montón de los que han de desaparecer. Todavía no he terminado de destruir cuadros. Y que bien sienta destruir. La semana que viene me voy allí, a Los Altos de Burgos, y me quedaré un mes. Así que tendré tiempo para destruir a gusto.







2 comentarios:

Una merienda de locos dijo...

Siempre han reutilizado los pintores el lienzo. No está mal desechar. Es una limpieza para traer cosas mejores.

Pablo Gallo dijo...

Sí, así es, una limpieza necesaria, para traer cosas mejores y empezar de cero. Aunque sé que esos cuadros destruídos permanecerán para siempre en algún lugar de mi cabeza, se transformarán en algo nuevo, en esas cosas mejores.