martes, 2 de diciembre de 2014

Sobre la próxima sesión psicográfica en Madrid


Faltan diez días para invocar a Arthur Machen dibujando a ciegas en el Café Molar de Madrid. Releyendo estos días su libro "El gran dios Pan" (Valdemar), me encuentro con este fragmento revelador en su relato "La pirámide resplandeciente": “Y, como causa final de confusión, el hecho obvio de que el dibujante o dibujantes deben poder ver prácticamente en la oscuridad. Como usted observó, un hombre que haya estado confinado durante muchos años en una celda o calabozo extremadamente oscuro puede adquirir ese poder.”
(Sesión psicográfica en Madrid: Viernes 12 de diciembre a las 20.30 h, Café Molar, Calle de la Ruda 19)



lunes, 17 de noviembre de 2014

RIPLAY, una extraña antología hispanoamericana


Hace algún tiempo Jordi Carrión me invitó a colaborar en un proyecto de antología titulada “Riplay”, un libro en el que muy diversos autores versionaríamos textos e imágenes de Robert Ripley. Ahora, en el periódico argentino La nación, puede verse un adelanto de algunos de esos textos e imágenes, entre ellos un retrato que hice de Ripley con dos pequeños cráneos en sus manos. El libro ha sido ya publicado en Argentina y pronto llegará a España. Entre los colaboradores se encuentra gente como Pierre Marqués, Fernanda García Lao, Rodrigo Fresán, Laura Fernández, Jon Bilbao, Cristina Rivera Garza, Robert Juan-Cantavella, Juan Carlos Márquez, Sergio Chejfec, Mario Bellatín, Edmundo Paz Soldán, Agustín Fernández Mallo, Germán Sierra… 
Estoy deseando que tal artefacto caiga en mis manos.
Reportaje en el periódico La nación:

martes, 11 de noviembre de 2014

Las cosas nunca pasan porque sí


Las cosas nunca pasan porque sí. El otro día, poco antes de comenzar la sesión psicográfica barcelonesa, dejé colocada estratégicamente una cámara de vídeo para grabarlo todo. Finalmente olvidé apretar el botón REC y nada de lo sucedido en el Club Cronopios aquella noche quedó registrado en vídeo. Era algo que se me había pasado por la cabeza llegar a hacer, pero no precisamente ese día. Las cosas nunca pasan porque sí. Que yo sepa, el único documento gráfico existente, es esta fotografía que hizo el escritor Francisco Jota-Pérez. Quiero agradecerle desde aquí a Francisco su asistencia y su decisión de hacer esa fotografía, y agradecer también la asistencia del resto de las personas, desconocidas y conocidas, que allí se reunieron la otra noche, como Laura Clèries, Branda, Roque Brandariz, Pedro Zarraluki, Alvaro Colomer, Marta Fuembuena Loscertales, Alba Tor, Elisabet Castelltort Cussó, David San Jose Ruiz, Olga Ausderwolga, Curtis-i Krònia… Espero que algo haya quedado al menos registrado en sus mentes y que algún día puedan llegar a transmitírmelo sin miedo a perder la cabeza.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Para invocar a un espíritu dibujando a ciegas


Para invocar a un espíritu dibujando a ciegas, considero imprescindible retratar  antes -con los ojos bien abiertos- el rostro que ese espíritu portaba en vida. Cartografiar sus facciones. Seguir el mapa de sus gestos hasta llegar a la oscuridad de sus pupilas y verme reflejado en ellas. Explorar su atlas interno. 


miércoles, 29 de octubre de 2014

Sobre la política zombie que todo lo corrompe

Ya sé que es de una gran obviedad, pero esta mañana, al levantarme, con Halloween a la vuelta de la esquina y el hedor del panorama político por todas partes, no he podido evitar hacer este dibujo.


jueves, 23 de octubre de 2014

Ha muerto Ramiro Pinilla


Ha muerto el gran escritor Ramiro Pinilla a los 91 años. Le retraté en la presentación del libro de Jon Bilbao "Padre, hijos y primates". Más tarde accedió amablemente a colaborar en mi proyecto de libro "Disecciones", seleccionando una cita de Henry David Thoreau: "Nos abrazamos a la tierrra... ¡ raramente alzamos el vuelo ! Creo que podríamos elevarnos un poco más. Al menos podríamos trepar a un árbol. Una vez descubrí el valor de subir a un árbol."

jueves, 11 de septiembre de 2014

Pintar a lo grande


A veces es un placer pintar a lo grande. Sobre todo cuando llevo una buena temporada pintando o dibujando en formato pequeño y, de pronto, vuelvo a enfrentarme con lienzos más grandes que el tamaño de mi persona. Todo se convierte entonces en una especie de combate. Una batalla que termina cuando la tela y yo pactamos rendirnos a un  mismo tiempo. Otro pacto entre materia y superficie.


jueves, 28 de agosto de 2014

Ardientes revelaciones en las selvas de la noche (Nueva serie de pinturas)

The midnight cowboy is coming (Acrílico sobre lienzo, 35 x 27 cm)


Akelarre de diseño (Acrílico sobre lienzo, 54 x 46 cm)


Lucifer mon amour (Acrílico sobre lienzo, 55 x 33 cm)


Y creerás que el infierno son los otros (Acrílico sobre lienzo, 40 x 40 cm)


domingo, 10 de agosto de 2014

William Blake y yo

Retrato de William Blake (Tinta sobre papel, 40 x 30 cm, 2008)

1. Desde que descubrí su obra, William Blake siempre ha estado ahí. Lo descubrí en la adolescencia a través del grupo The Doors. El primer libro suyo que llegó a mis manos, hace más de veinte años -y que aún conservo-, lleva por título “Canciones de inocencia y de experiencia”. Es una edición bilingüe publicada por Cátedra con una portada horrorosa, me atrevería a decir que es una de las portadas más horrorosas que haya visto en mi vida. Nunca entenderé como pueden diseñarse portadas tan horrorosas. Tal vez no esté considerado como el mejor de sus libros, pero, a pesar de su horrorosa portada, le tengo un cariño especial por ser el primero en el que descubrí los textos y dibujos de William Blake. A partir de entonces, y durante una buena temporada, me acostumbré a imitar el estilo de dibujo de los pequeños grabados que ilustran ese libro. Aprendí muchísimo de William Blake. William Blake se convirtió para mí, de un día para otro, en un gran maestro. De pronto, a mis 16 o 17 años, yo quería ser como William Blake.
2. En el año 2008 hice un retrato de William Blake. Desde entonces varias personas se han interesado en adquirir ese retrato. Pero, por una u otra razón, finalmente se echaron atrás y el retrato sigue conmigo. Ahora lo veo como una señal. Ese retrato de William Blake debía acompañarme en el proceso de las sesiones psicográficas, debía estar cerca para brindarme la luz interior necesaria para dibujar a ciegas con certeza. Ahora lo observo cada día y, alguna vez, bien entrada la noche, exhausto tras pasar horas dibujando, hasta me he sorprendido hablando con él y pidiéndole algún que otro consejo. Y, aunque en una ocasión me pareció escuchar cierto murmullo -que podría provenir en realidad de cualquier parte-, he de reconocer que de momento ese retrato nunca ha respondido.
3. Oh, venerado William Bake, yo te invoco. Ven a mí. Ya puedo sentirte. Puedo sentir tu presencia espectral aproximándose lentamente por mi espalda. Sé que estás muy cerca, dispuesto a dirigir mi mano mientras dibujo a ciegas. Te espero. Te espero el próximo martes 12 de agosto, 187 años después de que abandonases este mundo. Te espero en La Casa de Las Naufraguitas. Te espero esperando naufragar contigo. Te espero con los ojos cerrados y las manos abiertas. Oh, venerado William Blake, mis manos son tuyas, mis manos se convertirán en tus ojos. Muévelas, muévelas una y otra vez, mueve mis manos a tu antojo y bríndame tus reveladoras imágenes. Haz que nuestras vidas sean algo más que nuestras vidas. Haz que nuestras vidas sean también tus vidas. Poséenos y haznos danzar al son de tus visiones. Haz que no volvamos a ser los mismos.

MÚSICA CON REFERENCIAS A WILLIAM BLAKE:

miércoles, 30 de julio de 2014

Próxima Sesión Psicográfica (Invocando a William Blake en A Coruña)

Desde hace varias semanas, y hasta el 12 de agosto, fecha en que tendrá lugar la sesión psicográfica coruñesa en La Casa de Las Naufraguitas, sólo leo y releo libros de William Blake y sobre William Blake y sólo observo dibujos, pinturas y retratos de William Blake o sobre William Blake. Hasta ese día, 12 de agosto, día en que se cumplirán además 187 años de la muerte de William Blake, mi obsesión hacia William Blake irá en aumento hasta conseguir que se me aparezca y me diga algunas palabras. De momento se me ha aparecido un par de veces en sueños, junto a Iago Alvite, mi compañero de aventuras psicográficas. Algo es algo.



miércoles, 2 de julio de 2014

Nuevas Sesiones Psicográficas


El sábado 12 de julio tendrá lugar en Bilbao la primera de las “Nuevas Sesiones Psicográficas” que pretendo realizar en directo durante los próximos meses en diferentes ciudades. La performance consistirá en dibujar a ciegas durante unos 40 minutos, mientras el proceso es proyectado a mi espalda. En esta primera sesión será invocado el espíritu del escritor y dibujante polaco Bruno Schulz, coincidiendo con el 124 aniversario de su nacimiento. Para guiarme en el trance me acompañará el experimentado y experimental músico gallego Iago Alvite (Ulrica, Proxecto Minamata, Machetazo, Los Eskizos…)
La siguiente sesión psicográfica tendrá lugar en A Coruña el martes 12 de agosto, y durante la misma será invocado el espíritu de William Blake coincidiendo con el 187 aniversario de su muerte.
Pronto más información sobre otros lugares y fechas.

martes, 3 de junio de 2014

Desembarco de la editorial Aristas Martínez en Bilbao


Este próximo jueves, a las 19 h en la Librería Cámara de Bilbao, gran encuentro con una de las editoriales más interesantes y extrañas de este universo y de los universos paralelos que nos rodean por doquier. Tendré el placer de participar en el acto junto con Aixa de la Cruz, Jon Bilbao y los editores de Aristas Martínez. Prometo llevar en una jaula a ese buho-zorro que retraté para el nº1 de Presencia Humana Magazine y dejaré que sea acariciado por toda persona que se atreva a hacerlo.

domingo, 1 de junio de 2014

Leire y William Blake


Hay un autorretrato de William Blake en uno de los estantes de la librería. Leire lo mira y, a sus casi tres años, me pregunta quién es. Yo le digo que se llama William Blake y ella lo repite como puede. Dice algo así como Lianblei. Le llama mucho la atención. A veces la sorprendo observándolo ensimismada. Ayer, después de cenar, se empeñó en que quería jugar con William Blake. Al principio creí que quería jugar con su autorretrato, agarrar ese papel y arrugarlo o hacerlo añicos. Pero no se trataba de eso y se enrabietó porque no la entendía. Hasta que le pregunté si quería que William Blake viniese a casa. Entonces dijo que sí. Lo que en realidad quería era que William Blake en persona jugase con nosotros. Tragué saliva y le dije que vendría otro día, que ya era tarde y que tanto William Blake como ella pronto debían irse a dormir.