jueves, 24 de noviembre de 2016

El sol de Madrid


Hace unos meses, Jesús Egido, editor de Reino de Cordelia, sugirió que en la contracubierta del Libro de las Invocaciones apareciese la cita que había seleccionado el escritor Manuel Vilas. Me pareció una gran idea por lo festivo de sus palabras. Se trata de una frase de la novela Los hermanos Karamazov, de Dostoyevski:
“Mañana me mataré, pero antes de morir, venga juerga”.
Adoro los libros del Gran Vilas como los egipcios adoraban al sol.
Hace unos días, Jesús Marchamalo nos fotografió a Vilas y a mí en el centro de Madrid, bajo el sol de mediodía, con nuestras gafas de sol, no muy lejos de la Puerta del sol. Tras hacernos la foto, entramos a uno de esos bares que siempre huelen a calamares fritos y recordé que en su libro “El hundimiento” Vilas tiene un poema titulado “Madrid”. Al día siguiente, cuando regresé a Bilbao, busqué el libro y leí el poema, que termina con esta frase:
“Naciendo en miles de ciudades al mismo tiempo, como un milagro digno del sol que nos contempla”.