martes, 11 de octubre de 2011

Félix Romeo

Retrato de Félix Romeo para Disecciones

Me enteré del fallecimiento del escritor Félix Romeo el mismo día de su muerte, visitando el blog del pintor Pepe Cerdá. Mi primera reacción fue de incredulidad, me quedé ensimismado observando la pantalla del ordenador. Después, navegando por Internet con un nudo en el estómago, encontré otras noticias en las que se decía que había muerto en Madrid, a los 43 años, de un paro cardíaco.
Unos días antes de su muerte Félix me envío un e-mail en el que me contaba que había disfrutado mucho con los Hiperhíbridos. Me hizo ilusión recibir ese e-mail, con palabras de entusiasmo y cariño. Al final me proponía realizar un proyecto conjunto. Le respondí que sí, que por supuesto, que estaría encantado de embarcarme en un proyecto con él, que quizá podríamos empezarlo dentro de unos meses, cuando hubiera avanzado ya en otras cosas en las que trabajo ahora.

Supe de la existencia de Félix Romeo hace años, viéndole con frecuencia presentar el programa cultural La Mandrágora de TVE. Tiempo después cayó en mis manos su libro Amarillo. Lo devoré y me impresionó. Es un libro que gira en torno al suicidio de un buen amigo suyo, el también escritor aragonés Chusé Izuel. Me pareció un libro bellísimo, una joya literaria.

No conocí personalmente a Félix Romeo, tan sólo intercambiamos una docena de e-mails. Contacté con él hace unos meses pidiéndole una colaboración para Disecciones, ese proyecto de libro en el que trabajo, en el que he invitado a muy diferentes escritores a que seleccionen citas de escritores muertos que ahora yo ilustro. Tras enviarle la propuesta me mandó una cita de la escritora japonesa Yoko Ogawa:
“No como kiwis porque sus semillas
me recuerdan un nido de pequeños insectos.”
Me di cuenta de que Ogawa era una escritora viva y le pedí que me enviase otra cita. Pronto me envío una perteneciente a la obra de teatro Bestia da Stile de Pier Paolo Pasolini. Se trata de una cita que habla sobre la muerte. Es una cita que prefiero, de momento, como el resto de las citas recibidas, mantener oculta. Estos días la he leído unas cuantas veces, imaginando de qué manera podría ilustrarla y preguntándome si le gustaría a Félix.