miércoles, 7 de septiembre de 2011

Deslumbrado por "La luz es más antigua que el amor"

Retrato de Mark Rothko
(acrílico sobre papel, 30 x 21 cm, 2011)


Este verano no he podido remediar hacer un retrato de Mark Rothko tras haber sido deslumbrado por La luz es más antigua que el amor, libro de Ricardo Menéndez Salmón que recomiendo a cualquier persona que sepa leer. Es más, si usted tiene algún familiar o amigo analfabeto, o incluso ciego, le recomiendo que se lo lea al oído, en la oscuridad, susurrando cada frase.

Abro el libro y leo este fragmento:
“En la imagen, Rothko aparece fumando un veguero, en mangas de camisa, sentado en un sofá gigantesco, con los brazos cruzados sobre el pecho y una mirada divertida. Parece un aduanero en su jornada libre que acabara de mostrar a su amigo policía un cargamento prohibido encontrado dentro de una maleta: películas pornográficas, posiblemente. O juguetes sexuales: enormes pollas de látex y caucho, caretas de sadomasoquismo, el secreto aún inviolado de una muñeca hinchable con el rostro y las medidas de Rita Hayworth. Se le ve distendido y alegre, como un hombre en camiseta un domingo por la mañana. No debemos desdeñar la idea de su parecido con Groucho Marx.”