viernes, 28 de mayo de 2010

A Madrid


Presentación
El libro del voyeur
(Ediciones del Viento)
con dibujos de Pablo Gallo y textos de 69 escritores
Feria del Libro de Madrid
Sábado 29 de mayo a las 20 h
Pabellón Carmen Martín Gaite




Exposición
Dibujos y pinturas de Pablo Gallo
Entrelíneas Café-Librería
(c/ Gonzalo de córdoba 3, Madrid)
metro: Quevedo/Bilbao
Del 1 al 27 de junio
Inauguración: martes 1 de junio a las 20h
Martes, miércoles y jueves de 12 a 23h,
viernes y sábado de 12 a 0h,
domingo de 12 a 21:30h,
lunes cerrado

miércoles, 26 de mayo de 2010

lunes, 24 de mayo de 2010

Homenaje a Juanjo Gallo

Retrato de Juanjo Gallo
(acrílico sobre papel, 30 x 21 cm, mayo 2010)


Fue a primera hora de la mañana de ayer cuando supe del fallecimiento de mi primo Juanjo Gallo, jefe de prensa de la Diputación de La Coruña. Como últimamente he estado un par de veces en mi ciudad natal, le vi en distintas ocasiones (asistió también hace unos 10 días a la presentación de El libro del voyeur en la Librería Arenas). Tras mi regreso a Bilbao, hablé con Juanjo por teléfono la semana pasada e intercambiamos algún email. Así que su repentino fallecimiento, a los 53 años y debido a un infarto, me dejó ayer helado. Juanjo había nacido en Los Altos (Burgos), en el mismo pueblo en el que nació mi padre, donde yo acostumbro a realizar mis micrometrajes y a pasar largas temporadas. Justamente me encontraba ayer en Los Altos cuando recibí la llamada de mi padre contándome lo sucedido. Más tarde vi la noticia en distintos medios. Se destacaba, con gran acierto, la gran dedicación de Juanjo a su trabajo y su carácter siempre afable. Trabajó en el Ideal gallego y en La Voz de Galicia antes de incorporarse, hace ya unos 20 años, a la Diputación coruñesa como jefe de prensa. Era una persona muy querida en el gremio periodístico. Sé que de vez en cuando le gustaba visitar mi blog.
Recuerdo que cuando yo era niño, una de las muchas veces que Juanjo fue a comer o cenar a casa de mis padres, me regaló un cuento en el que las ilustraciones eran pinturas de Joan Miró. Aquel libro me fascinó desde un primer momento; creo que era la primera vez que yo veía obras del famoso pintor catalán.
El cuento llevaba por título El diario del sol rojo.
Todavía lo conservo.


Imágenes de Porquera del Butrón
(Los Altos, Burgos, 22 de mayo de 2010)



viernes, 14 de mayo de 2010

El libro del voyeur en LaVoz de Galicia


Noticia sobre la presentación de El Libro del Voyeur en La Voz de Galicia.
(pinchar sobre la imagen para ver a mayor tamaño,
para ver la noticia en versión digital pinchar AQUÍ)

martes, 11 de mayo de 2010

1ª Presentación de El Libro del voyeur

Críticos esperando un Boom
(acrílico sobre lienzo, 81 x 100 cm, 2003)

Si la nube volcánica que tiene en vilo a los aeropuertos de toda Europa lo permite, mañana volaré hacia La Coruña. El jueves será allí la primera presentación de El libro del voyeur en la Librería Arenas a las 20.30 horas, librería en la que tengo además una exposición hasta el 15 de mayo. Más adelante habrá otras presentaciones. Me han dicho que en Madrid tendrá lugar en la Feria del Libro, el sábado 29 de mayo a las 20 horas, en el pabellón Carmen Martín Gaite. Y después quizá en Zaragoza o Barcelona, pero todavía no hay nada concreto. Todo se andará.

domingo, 9 de mayo de 2010

El libro del voyeur en el Diario de Burgos



Hoy aparece un reportaje sobre mi trabajo y El libro del voyeur en el Diario de Burgos. También se habla de mi vínculo con el municipio burgalés de Los Altos, de donde proviene mi familia. Puede verse el reportaje con mayor detalle pinchando en la siguiente dirección: http://ellibrodelvoyeur.blogspot.com/2010/05/el-libro-del-voyeur-en-el-diario-de.html
Me ha hecho gracia ver el anuncio de Nueva Rumasa junto al reportaje. Resulta que mi padre trabajo en Rumasa en los años 80, y recuerdo utilizar en mi infancia lápices y libretas para dibujar que tenían el símbolo de la empresa, una abeja en el interior de un hexágono. Era un símbolo que llamaba mi atención. Y ahora reaparece aquí, haciéndome evocar los orígenes de todo esto.


viernes, 7 de mayo de 2010

Paseando al libro del voyeur

Retrato de Nacho Vegas para el índice de El libro del voyeur



El clásico café bilbaíno llamado La Granja, fue el lugar que elegí para quedar ayer con el escritor Jon Bilbao. Le había propuesto días antes intercambiar nuestros libros (he oído que en el mundillo literario hay gente que hace estas cosas e incluso cosas peores). A Jon le pareció una idea estupenda, así que yo aparecí con El libro del voyeur y él me llevó Bajo el influjo del cometa, su nuevo libro de relatos. Hace algún tiempo leí Como una historia de terror, su anterior libro, y me gustó muchísimo. Ahora que lo tengo a mano, me están entrando unas ganas tremendas de empezar a devorar Bajo el influjo del cometa (Salto de página, 2010). Así que pronto habrá que hincarle el ojo.
Después llegó Ainara, y Jon Bilbao se fue, y nos dirigimos entonces al concierto acústico que daba Nacho Vegas en el Kafé Antzokia.
Comenzó tocando una canción nueva llamada La gran broma final, que dicen que formará parte de su próximo disco. A continuación vinieron Días extraños, Nuevos planes idénticas estrategias, Miss Carrusell, Crujidos, después una canción nueva que en el estribillo decía algo así como Cosas que no hay que contar, Dry Martini S.A., La Plaza de la Soledad, Perdimos el control, y, en los bises, una versión de El extranjero de Leonard Cohen tocada tan sólo por Nacho, y para finalizar, de nuevo con toda la banda, El hombre que casi conoció a Michi Panero. El grupo sonó bien, y canciones como Perdimos el control en versión acústica quedan de maravilla. Nacho estuvo de lo más parlanchín y alegre, entre canción y canción soltaba alguna parrafada un tanto ininteligible, ya que se le trababa la lengua y no dejaba de dar lingotazos a una botella de JB, pero al cantar todo eso no se notaba demasiado, vocalizaba y se le entendía. En mitad de Dry Martini se le olvidó la letra y al empezar a cantar la canción de Michi Panero tuvo que parar y volver a comenzar. A parte de estos detalles, que hacían pensar que no se encontraba precisamente sobrio, el concierto tuvo buenos momentos y entre los miembros de la banda se vio mucho cachondeo, aunque el de hace un año en el mismo local, estuvo muy por encima, a años luz, de este que resulto bastante irregular.
Al terminar, tal y como me había sugerido días antes Nacho a través de un email, me acerqué a los camerinos y le lleve unos ejemplares de El libro del voyeur, libro en el que colabora con un texto muy chulo. Nunca antes había estado yo en los camerinos de lugar alguno. Había una docena de chicas revoloteando por allí, la mayoría alrededor de Nacho, pidiéndole autógrafos. Otras charlando con algún otro miembro de la banda. Al ver que Nacho estaba tan asediado, decidí hacer tiempo para ver si así podía darle con tranquilidad los ejemplares unos minutos después. Me acerqué a Abraham Boba, me presenté y estuvimos charlando un poco. Me dijo que había visto cosas mías en Internet y le habían gustado. Yo le comenté que me encanta su disco La Educación, que lo he escuchado un millón de veces. Poco después vi que Nacho estaba algo más libre, que había por lo menos cierto espacio para acercarse a él. Así que me aproximé, le saludé y se alegró de verme. Le di los libros, los ojeó, y se sorprendió de lo preciosa que ha quedado la edición. Charlamos un poco con tranquilidad, sin nadie a nuestro alrededor hasta que se acercó una chica pidiéndole a Nacho que le firmase su libro Política de hechos consumados, la edición que tiene ilustraciones mías. Yo le dije a la chica que no estaban mal los dibujos del libro, ella respondió que sí, que los había realizado Pablo Gallo. Puse cara de no saber quien era Pablo Gallo y Nacho río con complicidad y le dijo a la chica que le firmaría el libro si Pablo Gallo también se lo firmaba. Ella preguntó extrañada si Pablo Gallo andaba por allí mientras miraba hacía el fondo del camerino buscándolo entre distintas personas. Entonces Nacho me señaló y le dijo que era yo, ella se sorprendió y me hizo alguna pregunta sobre los dibujos. Después le firmamos el libro, nos dio dos besos a cada uno y desapareció la mar de contenta con sus autógrafos.
Dijo llamarse Beatriz. De momento es la única persona en el mundo que tiene un ejemplar de ese libro firmado por los dos.



miércoles, 5 de mayo de 2010

El libro del voyeur en mis manos


Ya está aquí. Ya ha llegado. El libro del voyeur. Mide 14 por 22 centímetros. Tiene 168 páginas. Todo un librazo. El libro que había soñado, hecho realidad. Aún faltan unos días para que aterrice en las librerías. Pero ya está aquí, en mis manos.
Me duelen las piernas de dar saltos de alegría.